El Mito de la Moda Inclusiva
Moda inclusiva: lo que
prometen y lo que pasa de verdad. Las marcas dicen que quieren representar
todo tipo de cuerpos, estilos y formas de ser. Y sí, es un paso adelante… pero
si miramos un poquito más de cerca, sobre todo en las pasarelas, la cosa
todavía no cuadra del todo.
Tallas para todos… ¿de
verdad? Sí, existen tallas grandes y ropa pensada para distintos tipos de
cuerpos. Algunas marcas lo están intentando de verdad, y eso está genial.
Pero seamos sinceros: la mayoría sigue
diseñando para un tipo de cuerpo muy concreto. Y cuando vemos desfiles, casi
siempre lo mismo: modelos súper delgadas, cuerpos casi idénticos y medidas que
parecen imposibles.
Aunque se hable de
inclusión, muchas modelos siguen sintiendo la presión de mantener pesos
bajísimos… como si la delgadez extrema fuera lo único que “vende”.
Lo bueno es que la moda
adaptada para personas con discapacidad o necesidades especiales está
creciendo: cierres magnéticos, ropa cómoda para sillas de ruedas, tejidos
suaves para quienes son sensibles a ciertas texturas… Es un cambio importante,
pero todavía falta que esto deje de ser la excepción y se vuelva normal.
Diversidad en redes…
pero no tanto en la pasarela. La mayoría de las campañas presumen de
diversidad: modelos de todas las edades, cuerpos, colores de piel y estilos. Se
ve genial… en Instagram. Porque en los desfiles la realidad sigue siendo la
misma: cuerpos muy delgados, medidas estrictas y un ideal que deja fuera a casi
todos.
El mensaje de “celebrar
todas las identidades” está ahí, pero detrás del telón las cosas no cambian
tanto.
La moda inclusiva
es todavía un objetivo y es necesaria, urgente y totalmente posible. Pero
mientras sigamos viendo desfiles que exigen delgadez extrema y repiten siempre
el mismo tipo de cuerpo, la inclusión seguirá siendo más un lema que una
realidad.
La industria tiene una
oportunidad enorme de cambiar… y ojalá que lo hagamos realidad pronto.
Sugar Free ©
(2026)









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